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El Tiempo, Casa Editorial
El foro realizado en el Meta dejó claro que el uso adecuado de los recursos naturales es compatible con actividades productivas como la ganadería y la industria de biocombustibles. Solo falta desarrollar estrategias para hacerlas sostenibles. Síntesis de las intervenciones.
Los nueve panelistas que tuvo el foro realizado sobre el futuro verde en torno a la ganadería sostenible y los biocombustibles dieron reflexiones interesantes sobre la gran oportunidad que tienen departamentos como los que conforman la Orinoquía, donde hay inmensos recursos naturales, o como el departamento de Caquetá, que también tiene una extensión importante y una larga tradición como región ganadera.
También quedó claro que es esencial el trabajo conjunto entre sector público y privado para generar normas adecuadas y procesos de planificación, así como estrategias para tener condiciones básicas de desarrollo y conseguir recursos que sirvan para sacar adelante diversas iniciativas.
Aquí se recoge, en una síntesis apretada, las ideas expresadas por los panelistas invitados al foro.
Un proceso en pañales
María Ángela Ramírez, especialista sénior en Agricultura del Banco Mundial
Un 30 por ciento de las familias colombianas dependen de la ganadería. Así como esta actividad productiva contribuye a muchos de los objetivos de desarrollo sostenible, también representa retos en tanto que la apropiación de la sostenibilidad está todavía en proceso. En Latinoamérica, Colombia es líder en conocimientos sobre el desarrollo de la ganadería sostenible, pero hace falta un gran trabajo para la adopción real de estos saberes. Este cambio se debe dar de manera sistemática y no aislada. Hay oportunidades enormes, pero el proceso está en pañales.
Conservar y producir
Camilo Manrique, CEO de Hacienda Corozito, líder agroindustrial
Casanare es el único departamento que no tiene un parque de conservación natural y los esfuerzos de conservación recaen en el sector privado. La mayoría de los ganaderos de esta tierra hacemos ejercicios de conservación que se deben formalizar. Corozito es la primera reserva de la sociedad civil de carácter empresarial en Colombia. Uno no puede pensar en conservar sin producir. Los ejercicios de planificación nos permiten entender dónde podemos producir, dónde no, y dónde con algunas condiciones. Pero donde podemos producir, eso hay que explotarlo al 100 %.
Más inversión y más gente
Clara Serrano, directora de Proorinoquía
En Arauca, Casanare, Meta y Vichada, la región de la Orinoquía, producimos 97 por ciento de la soya y del marañón del país, 63 por ciento del arroz secano, el 80 por ciento del maíz amarillo tecnificado, el 35 por ciento de las plantaciones forestales, la mitad de la palma de aceite de Colombia. Se está empezando con el cacao, que es el cultivo de la paz. Esta región produce el 67 por ciento de hidrocarburos, además del 72 por ciento de gas. Solamente vivimos dos millones de personas, y el reto es que a esta región llegue más inversión y más gente porque acá se puede producir mucho empleo.
Modelo en conservación
Alexis Duarte, secretario de Desarrollo Económico, Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Casanare
Casanare es modelo en conservación privada. Tenemos más de 120.000 hectáreas en conservación donde se desarrolla ganadería sostenible. Como Estado, debemos procurar que esta práctica sea eficiente y genere rendimientos suficientes, además de incorporar acciones para conservar el recurso natural. Ya tenemos mesas verdes que el mercado pide. Esto no es una moda, sino la expresión de una cultura sostenible. La sostenibilidad hídrica es clave para la ganadería. También hay un reto en tener una política clara de desarrollo agropecuario.
Densificar la ganadería
Javier Rodríguez, coordinador Estrategia Sector Privado Proyecto Biocarbono Orinoquía
Sobre los 35 millones de hectáreas de la frontera agrícola, la ganadería ocupa cerca de 29 millones. Uno de los retos es densificar la ganadería para liberar áreas y usarlas en temas como recuperación de bosques. Llevamos cinco años trabajando con las mesas de ganadería sostenible en los departamentos, basados en la Resolución 122 de 2022 del Ministerio de Agricultura que da los lineamientos. Esto, fortalecido con los planes de ordenamiento de la cadena cárnica y láctea de las regiones, y teniendo en cuenta el contexto de cada zona.
Se está cambiando el chip
Luis Y. Ruiz, gobernador del Caquetá
Caquetá es la cuarta despensa ganadera de Colombia. Tenemos un poco más de 2 millones de cabezas de ganado y cada día producimos cerca de 1.800.000 litros de leche diarios. Hoy tenemos 2.000 predios ganaderos, pero también la primera tasa de deforestación del país, lo que ha hecho que, después de ser una tierra rica en agua, hoy esta escasee en épocas de verano. Eso ha hecho que se cambie el chip y se den procesos de transformación en el mediano productor. Esa visión ya está migrando hacia el pequeño productor. Estamos pasando de la ganadería extensiva a la sostenible.
Aquí está todo por hacer
Rafaela Cortés, gobernadora del Meta
Esta es la última frontera agrícola del país. Tenemos 18 millones de hectáreas que podemos poner a producir sin tumbar un solo árbol. El Meta es uno de los departamentos más grandes del país. Aquí está todo por hacer. Somos el mayor productor de hidrocarburos de Colombia con una participación del 54%, pero no podemos depender eternamente del petróleo y el gas. Hay que continuar el trabajo con la agroindustria y la ganadería para potenciar lo que tenemos en los llanos. Entendemos además que debemos hacer un viraje a otras prácticas. Tenemos una radiación solar mayor al promedio mundial para tener energía solar, iniciativas con biomasa, etanol y biodiésel. Aquí está el desarrollo.
Orinoquía es el futuro
Rubén Darío Lizarralde, exministro de Agricultura
En la Orinoquía está el futuro de este país, pero eso no lo hemos entendido todavía. Hay un mercado que cada día demanda más biocombustibles. No solo etanol y biodiésel, sino también SAF (biocombustible para aviones), del cual la industria de la aviación va a requerir, en 2050, cerca de 555 trillones de litros. Si usamos 5 millones de hectáreas de esta región, podemos llegar a producir cerca de 70.000 millones de litros y generar 700.000 empleos directos. Esto puede ser un mecanismo formidable de sustitución de cultivos ilícitos. Aquí hay la posibilidad de pensar en grande porque el mercado ya existe. Hay retos, pero lo primero que debemos cambiar es nuestra mentalidad.
Un hito por lograr
Héctor Adrián Rincón, gerente de la Organización La Paz
La Organización La Paz tiene toda la cadena de producción de biocombustibles que se origina en el aceite de palma. Es importante que entendamos el potencial de la Orinoquía, que se convierte en la canasta energética principal del país. La invitación es a estar todos conectados: el Gobierno Nacional, los regionales, la empresa privada y los entes reguladores, para sacar adelante el hito de los biocombustibles, que genera muchos beneficios a las comunidades. En 2023, los biocombustibles redujeron la emisión de 32 millones de toneladas de CO2 y podemos aumentar esa reducción a más de 5 millones para 2024. Esta industria genera más de 89.000 empleos, entre directos e indirectos.

