Por:
Poligrow Colombia
El Banco de Hábitat de Poligrow inició el 2025 con una nueva exploración de la vida silvestre en su entorno. Durante 21 días y siguiendo un riguroso protocolo de monitoreo, se instalaron ocho cámaras trampa en la finca Macondo, logrando registrar cuatro especies de mamíferos de gran relevancia: el ocarro (Priodontes maximus), la danta o tapir (Tapirus terrestris), el ñeque o chaqueto (Dasyprocta fuliginosa) y el armadillo de nueve bandas (Dasypus novemcinctus).

De izquierda a derecha: Ocarro (Priodontes Maximus) – Danta o Tapir (Tapirus terrestres) – Ñeque o Chaqueto (Dasyprocta fuliginosa). Fotos: cortesía Poligrow Colombia.
Asimismo, se identificaron cinco especies de aves: el paujil (Crax alector), la pava (Penelope jacquacu), la panguana (Crypturellus undulatus), la garza morena (Tigrisoma lineatum) y el gavilán pollero (Rupornis magnirostris).

El propósito de este monitoreo es profundizar en el conocimiento de las especies que habitan en el área de influencia, comprender sus patrones de comportamiento y, sobre todo, fomentar la educación ambiental como una herramienta clave para su protección.

La danta o tapir: un guardián de la biodiversidad
Uno de los hallazgos más relevantes de esta exploración fue la presencia de la danta o tapir (Tapirus terrestris), una especie con un papel fundamental en el ecosistema. Este mamífero, reconocido por su capacidad para dispersar semillas y fertilizar el suelo, contribuye significativamente al equilibrio ecológico.
Actualmente, la danta enfrenta un alto riesgo de extinción debido a la caza y la destrucción de su hábitat. Su presencia en la zona de influencia de Poligrow representa un indicio positivo de que las acciones de conservación implementadas están generando resultados concretos en la protección de esta valiosa especie.

